domingo, 1 de marzo de 2015

Y comieron perdices

¿Por qué nos habremos empeñado en pensar que somos distintos? ¿Realmente tenemos alma? ¿Realmente nos creemos eso?

El ser humano es inteligente. Es con diferencia (aunque la mayoría no lo demuestre) el animal con el pensamiento más complejo y profundo de todos. Somos los únicos animales que tenemos la capacidad de razonar sobre nosotros mismos. También tenemos la capacidad de pensar sobre temas más complejos, como el porqué de la vida, el porqué de la muerte, y qué hay detrás de todo esto. Pero, ¿acaso eso nos otorga un alma?

La gente no se podía creer que algo tan inteligente como nosotros no estuviera hecha realmente de una madera distinta. No, no podía ser que fuéramos vulgares animales que le saben dar más al coco. Nos creíamos especiales.

Aún queda lo más importante: Aunque somos lo suficientemente listos como para pensar sobre la muerte, no hemos sido tan inteligentes como para aceptarla. Nos aterra pensar que dentro de cincuenta, cuarenta, diez, o incluso dentro de un día, podríamos dejar de existir. Somos listos, pero eso nos ha hecho aún más cobardes para dejar la vida.

Entonces, al creernos especiales y estar aterrorizados, llenamos nuestro vacío con una respuesta fácil: creamos el alma. No podemos pensar en dejar de existir algún día, eso nos aterra. Además somos distintos. Pues seamos distintos: no dejaremos de existir, ¡no estamos huecos, tenemos alma! Algún día, dejaremos este cruel mundo y nos iremos a uno mejor y eterno, y seremos felices y comeremos perdices. Y con este cuento para niños, podemos irnos tranquilos a dormir a la cama, con la conciencia completamente limpia. Pero qué os creéis, ¡despertad! ¿De verdad os consideráis algo distinto, algo perfecto, con un espíritu por dentro que nos salvará de todo?

La vida es cruel, amigos. La naturaleza es cruel. Que tengamos un cerebro sofisticado no significa que nos salvemos de todo esto. La muerte es la manera en que pagas la enorme coincidencia de haber nacido, y el saber que vas a morir no hace que puedas evitarlo de una manera u otra.


Concluyo diciendo que la capacidad de razonar como razonamos se la debemos a la evolución. Nuestro cerebro se desarrolló por unos motivos u otros, y el efecto secundario fue el poder reflexionar sobre nosotros mismos y nuestro destino, algo que evolutivamente no sirve para nada, excepto para devanarnos los sesos. Aquí nos sacan ventaja los animales: no piensan en cómo será su hora póstuma, sólo viven. No piensan ni en el pasado ni en el futuro, sólo en el presente. En esto son más inteligentes que nosotros.

Un vistazo hacia nuestro interior
 

En esta publicación voy a dar mi opinión sobre el Psicoanálisis de Freud.

Para empezar, el hallar el subconsciente me parece un descubrimiento curioso. Conoció algo que es inconsciente. Al igual que Newton, consiguió reconocer algo que a todos nos incumbe, pero que sin embargo somos incapaces de ver.

Pero opino que el subconsciente no usa un catálogo universal de metáforas para lanzarnos indirectas. Que soñemos que subamos unas escaleras con nuestro perro no tiene por qué significar que queramos montarlo. No creo que vayas a su consulta, le cuentes al Doctor Freud tus sueños y te diga el porqué de tus problemas.

Sin embargo, creo que sí que tiene razón en que el subconsciente se comunique de alguna manera con nuestra parte consciente mediante los sueños, porque si los sueños fueran racionales, no serían tan surrealistas, y podríamos moldearlos siempre a nuestro antojo.

También creo que en ellos se reflejen algunas veces los motivos de nuestra frustración, y que sea difícil interpretarlos, pero debe de ser el propio soñador el que los interprete. El psicólogo puede ayudar al soñador aportándole medios para comprender el sueño o con sugerencias de su significado, pero el propio paciente es el que debe darle sentido.


Por último, quería hablar del haber interiorizado la moral de la sociedad. Me parece increíble que hayamos podido digerir algo tan complejo en nuestra mente. Suena estúpido, pero el que nos pongamos unos pantalones por la mañana es todo un logro. Somos animales, pero no nos comportamos como tales. El ello forma parte de todos los animales, pero el superyó lo tiene solo el hombre.

domingo, 1 de febrero de 2015

Tic Tac


Hace menos de un año los dirigentes de Podemos decían que ganarían las elecciones generales. Me quedaba alucinado viendo la tele. Pensaba que eran demasiado optimistas, ¿cómo un partido tan joven podía tener esos delirios de grandeza? Hoy, después de la manifestación del 31-E a favor del cambio político, estoy prácticamente convencido de que van a ganar. Esto me hace preguntarme a mí mismo: ¿Cómo es posible?

Desde que empezó la crisis, la cosa ha ido a peor. La solución fue hacer recortes a la gente corriente. Sin embargo, sólo sirvió para hundirnos más. La gente normal empezó a sentirse hasta el cuello. No notábamos mejora, mientras que (Los que desgraciadamente consideramos) los de “arriba” no apretaban un poquito su propio cinturón, sino que se dedicaban a obtener injustos beneficios aprovechándose de su posición. Nos daban palmaditas en la espalda y nos decían: “Ya verás cómo se soluciona todo de aquí a un par de años”. Y mientras que nosotros sólo podíamos poner cara de tontos y aguantar el golpe, empezaron a salir noticias sobre trapos sucios relacionados con los políticos: aquellos que nos decían que estamos gastando más de lo que podemos. Definitivamente, la gente empezó a odiarlos.

Entonces, hace un año, nació un movimiento de izquierda para presentarse a las elecciones para candidatos del parlamento europeo. La gente, harta de lo mismo, buscó otra alternativa para estas elecciones. No son las elecciones generales de un país, y la gente experimenta. ¿A quién podemos votar que no sean los mismos de siempre? Y a partir de ahí comenzó su estrellato.

Los de arriba, al ver el inesperado triunfo de este partido, se lanzaron a por él. Periodistas y políticos soltaron su arsenal contra sus integrantes mediante los medios de comunicación en reportajes y tertulias. Pero resultó que, lejos de hundirlos, alimentaron sus filas. Al hablar continuamente de este partido, más gente empezó a conocerlos. Y cuando les lanzaban alguna puñalada estos se las devolvían dobladas, porque los ataques que recibían consistían en rumores y mentiras, y estos les devolvían la bofetada con hechos verídicos.

Gran parte de la causa de su fama la tienen sus adversarios: ellos han sido los que les han preparado el terreno, porque se han convertido en los malos.

Aparte de sus credenciales políticos, lo que más me gusta de este partido es su historia. Cómo han surgido como de la nada y en un año la gente ya confía en ellos. Además parece gente corriente, formada y que habla sin rodeos.

Lo que menos me gusta de Podemos es el egocentrismo de su líder.... Parece que Podemos es sólo él. También es muy hipócrita invertir parte de tu salario al canal en el que colaboras y decir que donas ese dinero, pero lo es más acusar de ello quienes están imputados en los tribunales por corrupción. También me parece absurdo que digan que no son ni de izquierdas ni de derechas, cuando claramente son de izquierdas.

Como este es un tema muy polémico y bastante personal, quiero concluir agradeciendo que hayas leído mi opinión sobre Podemos y que en ningún momento he querido ofender a nadie.

martes, 2 de diciembre de 2014

Ciencia, ¿Mala?


Buenos días. Hablemos de ciencia. ¿Su uso es correcto o nefasto?

La ciencia es un arma de doble filo. Empecemos por sus cosas positivas:

La ciencia ha contribuido a la salvación de muchas vidas humanas de diversas maneras. Gracias a la medicina moderna es mucho más probable sobrevivir a un cáncer que hasta hace 80 años, y ya no nos mata una vulgar gripe con todo nuestro arsenal de medicamentos. La ciencia nos ha hecho la vida mucho más fácil.

La ciencia ha hecho que nuestra evolución haya pasado de ser biológica a ser cultural. Eso es un punto a favor por el hecho de que aunque nazcas con alguna debilidad o te ocurra algún infortunio en la vida continúas teniendo posibilidades de sobrevivir. Pero desde un punto de vista biológico, al jugar con la ciencia a nuestro favor damos la espalda a la selección natural con las consecuencias que esto puede conllevar, como tener una genética menos eficiente.

Ahora las personas van en coche al trabajo, se tiran todo el día frente al ordenador (Como estoy haciendo ahora), y como la supervivencia se ha hecho más fácil ahora nos preocupamos por cosas distintas al “qué habrá hoy para comer” o al “a lo mejor mañana me come un tigre”. Ahora nos preocupan más los temas culturales.

Estamos tan inmersos en nuestra cultura que nos es imposible salir de ella. ¿Y a quién le debemos si no es a la ciencia, el coche, el televisor, el móvil, la tostadora, el ordenador y todos esos cacharros que tenemos por casa que si no tienes uno de ellos quedas marginado socialmente (Por no conocer las noticias o por no poder comunicarte con los demás)?

Y no sólo eso, gracias a la ciencia (Dentro de las mentes retorcidas de algunos hombres) se han creado instrumentos con los que nosotros mismos nos destruimos. Por poner un ejemplo clásico, la creación de dos bombas, little boy y fat boy, las dos bombas que los estadounidenses lanzaron en Japón, y que acabaron con 250 mil personas inocentes, y con su derecho a la vida.

Quiero concluir recalcando lo paradójica que es la ciencia. La ciencia nos salva y a la vez nos mata; La ciencia nos da el derecho a vivir y a la vez nos lo niega.


Nosotros la creamos pero estamos sometidos a ella.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Una sociedad enferma


Saludos a todos los lectores. Esta vez voy a ir al grano. Voy a hablar del ébola.

Bajo mi punto de vista, observando la actuación de la sociedad frente a este virus se puede apreciar por qué el ser humano es tan despreciable.

El virus del ébola está castigando África. Apenas tiene medios para defenderse, los países más desarrollados son prácticamente su único medio para derrotarlo. Los misioneros que van a luchar contra este tipo de enfermedades saben que los gajes de su oficio son duros: se exponen a contraer ellos la propia enfermedad. Me quito el sombrero ante ellos. Hace falta ser muy valiente y tener un corazón de oro para poder hacer esta labor. Son admirables.

Sin embargo, cuando contraen la enfermedad ¿Qué se debe de hacer? ¿Deberían de ser repatriados? El caso de la repatriación de Miguel Pajares me parece absurdo.
Se puso en peligro a más personas por intentar curar a alguien que tenía muy difícil salvarse del ébola. Además el señor ya era mayor y el pobre no hubiera vivido más de 10 años. El dinero que destinó el gobierno para la repatriación podía haberse invertido en salvar más vidas, pero en lugar de ello se invirtió en pelear en una batalla perdida.

Además puso en riesgo la vida de Teresa Romero, que fue acusada de inútil por la prensa y políticos cuando lo único que intentaba era salvar la vida del misionero, mientras que los políticos fueron los que repatriaban al misionero maltrecho, lo llevaban a un hospital que no era apto para estas enfermedades y esperaban que lo tratasen con un material inadecuado.

Otro tema interesante es la indignación que causó el sacrificio del perro de Teresa. Por parte del gobierno, el sacrificio del perro fue un acto prepotente por su poca explicación como de costumbre (En general, todos los políticos pecan de vanidad), pues tampoco se sabía si el perro podía portar el virus, pero por parte de la gente me parece deprimente que preocupen tanto por un perro y olviden a los miles de humanos que están muriendo por esta enfermedad.

Y no sólo por el ébola. Me da la impresión que los medios han “vendido”  la imagen de un virus apocalíptico al mundo, y hace que nos centremos más en el ébola y menos en el cáncer, en el sida, el hambre y demás problemas que nos azotan.


Y lo más curioso es que dentro de nada nos olvidaremos por competo de él como hacemos con un montón de noticias comerciales que nos dejan de vender. La gente seguirá muriendo, pero nosotros estaremos preocupados por otro drama televisivo, y el ébola será otra laguna en nuestra memoria, sin acordarnos de la cicatriz que ha dejado en el mundo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

No estarás hablando...

A por un parte ahora mismo, o al rincón a que pienses en lo que has hecho.


Saludos a todos!  En mi primera entrada a este blog voy a hablar sobre la disciplina en mi centro educativo, pero antes quiero explicar el significado de disciplina y hablar del tema de forma más general.

Entendemos por disciplina la serie de actitudes con las que se instruye a una persona para conseguir ciertas habilidades o para seguir un determinado orden. Esto, aplicado a la vida cotidiana, podría apreciarse por ejemplo en la madre que enseña a su hijo a coger el tenedor como es debido, a comer con la boca cerrada, etc. Y bajo mi punto de vista, la disciplina está muy ligada a la educación y a la sociedad, pues a la hora de usar la disciplina se busca “educar” sobre lo que sea, y obviamente la disciplina de Corea del Norte, por ejemplo, será de algún modo distinta a la nuestra.

Es decir, la disciplina es un “catalizador” para que la educación llegue a nosotros, y sin disciplina enseñar sería muy difícil (Sí, más aún) si no imposible. Por eso la disciplina escolar (Estudiar, hacer los deberes, comportarse en clase, etc.) es tan importante en todas las clases.

Precisamente de eso quería hablar. Bajo mi punto de vista, en mi instituto no se respeta la disciplina todo lo que se debería. Que haya niños de 1º de la ESO que se escondan debajo de las mesas para no dar clase, chavales que responden a profesores como si fueran chusma y que haya un fracaso escolar enorme son unas de las cosas por las que pienso así. Claro, que quienes incumplen la disciplina son una minoría, aunque aun así es un número importante de personas. Sin embargo, cuando digo que no se respeta la disciplina no me refiero a que haya que tocar a más partes por cabeza o a reglas y castigos más duros para fomentarla. Que los profesores sean de gatillo fácil a la hora de rellenar recetas da lo mismo.

Si no existe disciplina en tu casa, es difícil que en el instituto la cumplas. Si has vivido toda tu vida sin disciplina, es prácticamente imposible ir al instituto y adaptarte a ella. Sobre todo en casa y en la sociedad se aprenden los valores morales básicos para que haya disciplina (Como el respeto mutuo, la responsabilidad, etc.) y si no se te han sido enseñados desde pequeño es difícil adquirirlos.

Además, cuando uno de estos pequeños gamberretes hace de las suyas, no basta con llamarle la atención. Ya sé que es una tarea difícil, pero tienes que hacerle ver las repercusiones que tienen sus actos, y lo más importante: tiene que entenderlo. No sirve de nada regañar a alguien si cree que lo que ha hecho no está mal. 

Mi reflexión es que tanto en casa, como en el colegio, como en el instituto debería de enseñarse a ser un poco disciplinado de vez en cuando, pero sobre todo hacer ver por qué es tan importante.